LA MAGIA DEL SEXO SUAVE Y TRANQUILO

  • Algunas claves para recuperar la dimensión más profunda de las relaciones íntimas en la pareja, para este 2020…

Muchas de las imágenes y mensajes que vemos a diaro muestran un tipo de sexualidad en la que abundan los cuerpos medio desnudos y las posturas incitantes y seductoras. “Esta ‘sexualidad caliente’ es la que la mayoría de las personas han experimentado. Pone el acento en la lujuria y consiste en ir generando, mediante la estimulación, la excitación y el deseo, en una especie de tensión en ascenso que, al final, deseamos liberar a través del orgasmo”, dicen las terapeutas sexuales Diana Richardson y Wendy Doeleman. Richardson (www.loveforcouples.com) es considerada una de las mayores especialistas en sexualidad del mundo, mientras que Doeleman (https://blissyourbody.nl) es formadora de sexo tántrico.

Ambas sexólogas señalan que este ‘sexo caliente’, a pesar de ser el pasatiempo favorito de muchas personas, tiene sus desventajas: como la ausencia de orgasmo o la dificultad para alcanzarlo, la eyaculación precoz, el dolor durante la relación sexual, la pérdida del interés por la otra persona tras el coito o la necesidad de más estímulos y cada vez más fuertes para excitarse y/o disfrutar. Pero, según Richardson y Doeleman, existe otra forma de “hacer el amor”, más tranquila, relajada y suave, y al mismo tiempo más plena y placentera. “Una sexualidad centrada en lo que se siente en cada momento y en la conexión que se establece con la pareja, en lugar de enfocarse en lograr el orgasmo”, dicen. “En esta sexualidad es primordial estar relajados, conscientes y conectados. Los movimientos deben ser conscientes y más lentos y suaves, y concentrarnos más en “¿qué estoy sintiendo en este momento”, en vez de “¿cómo puedo hacer que esto vaya a más?”, aseguran.

“SEXO COOL”

Lo denominan ‘cool’ y lo describen en el libro que lleva el mismo título, más el subtítulo Manual de sexualidad amorosa para jóvenes, aunque aclaran que también está dirigida a cualquier persona interesada en explorar la dimensión profunda del sexo. Porque “cuando las caricias, la consciencia y las sensaciones sutiles sustituyen a las técnicas y las posturas, la sexualidad se torna más sencilla y placentera”, explican.
El ‘sexo cool’ de Richardson y Doeleman (R&D) tiene sus raíces en el tantra, una técnica que se originó en la India hace al menos mil quinientos años, que contempla la sexualidad como una parte de la espiritualidad y enseña a poner atención y conciencia a nuestros pensamientos, sentimientos y actos.

El ‘sexo cool’ de Richardson y Doeleman (R&D) tiene sus raíces en el tantra, una técnica que se originó en la India hace al menos mil quinientos años, que contempla la sexualidad como una parte de la espiritualidad y enseña a poner atención y conciencia a nuestros pensamientos, sentimientos y actos.