¡El Tiranosaurio rex enano, no existió!

Entre 2005 y 2008, el Museo Burpee de Historia Natural de Rockford, Illinois (Estados Unidos), recolectó los esqueletos fósiles de dos dinosaurios muy similares a los temibles  Tiroanosaurios rex en el condado de Carter, Montana. Apodados ‘Jane’ y ‘Petey’, los ejemplares eran solo un poco más altos que un caballo de tiro de la actualidad y por su inusual talla, los científicos se atrevieron a plantear la posibilidad de que se trataba un género ‘enano’ del famoso depredador prehistórico, al que denominaron Nanotyrannus.

Ahora, un equipo de científicos conformado por representantes de varias instituciones y encabezado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Oklahoma, publicó un estudio en la revista científica Science Advances en el que dan nuevas luces sobre este misterio, al afirmar que, en lugar de tratarse de un tipo distinto de dinosaurio, en realidad, ambos fósiles pertenecen a ejemplares jóvenes de Tiranosaurio. Los investigadores y científicos aseguraron que, históricamente, muchos museos recolectan los fósiles más grandes e impresionantes de una especie de dinosaurio para exhibirlos, pero e ignorarían a los demás.

“El problema es que esos fósiles más pequeños pueden provenir de animales más jóvenes. Por lo tanto, durante mucho tiempo hemos tenido grandes lagunas en nuestra comprensión de cómo crecieron los dinosaurios, y el Tiranosaurio rex no es una excepción”, agregaron los investigadores.

Gracias a estos fósiles, ahora los científicos no solo pueden estudiar cómo cambiaban los huesos y las proporciones a medida que el Tiranosaurio maduraba, sino que también pueden utilizar la paleohistología, es decir el estudio de la microestructura de los huesos fósiles, para aprender sobre las tasas de crecimiento juvenil y las edades de estos animales prehistóricos.